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La importancia de la historia clínica y de la palpación en fisioterapia

La historia clínica es el documento que se rellena al comienzo de la sesión de fisioterapia, en la que se recogen todos los datos del paciente para su tratamiento.

 

En esta entrada Nerea hace una reflexión sobre la importancia de la historia clínica y de la palpación en el tratamiento de fisioterapia.

 

¿no me vas a tocar?
 
Es una pregunta que nos hacéis en consulta directamente o nos la hacéis con la
mirada, cuando llevamos más de la mitad de la sesión con preguntas sobre el
problema por el que acudís.
 
Sí, claro. Tocar o en nuestro lenguaje, palpar, es para los fisioterapeutas una
herramienta súper potente para entender qué está pasando. Estamos entrenados
para ello, pero antes necesitamos saber, dónde tocar y por qué tocar, es decir, generar
hipótesis para luego con nuestra exploración física validarlas o desecharlas.
 
Después de las preguntas empezamos la exploración y empezamos a tocar, a tocar
ayudando a hacer movimientos, a tocar con el martillo de reflejos, a tocar generando
resistencias a fuerzas que os pedimos, tocar buscando final de movimiento…

 

palpación

 

¿y no me vas a hacer un masaje?
 
Aunque parezca sorprendente durante la carrera (en la universidad dónde nosotros
estudiamos así fue) sólo tuvimos un seminario teórico-práctico de masoterapia
durante 3 semanas por 3 días por semana, es decir, unas 4 horas en total para saber
cómo descargar la musculatura que se ha trabajado (después de esfuerzos como
partidos, carreras, escaladas…etc.) de los 3 años que duró nuestra diplomatura.

 

Sabemos hacer masajes, con la experiencia se evoluciona y personalmente me gustan,
sobre todo porque conectan con el paciente, pero no son la primera estrategia de
tratamiento.

 

Hacer una buena historia clínica, es decir, toda la batería de preguntas antes de tocar
es clave. Los estudios nos demuestran que sólo con las preguntas podemos
diagnosticar el 67-76%, en 3 de cada 4 pacientes podemos hacer un diagnóstico
certero antes de la exploración, con la exploración física lo podemos aumentar a un
85-90%. Con las pruebas complementarias como las de imagen, analíticas… etc.
podemos afinarlo al 97-99% (siempre después de las preguntas).
 
Aun con una historia clínica muy bien hecha puede haber un 1% de errores, pero si no hacemos la historia clínica bien, la probabilidad de llegar a un buen diagnóstico no llega al 70%, es decir,
podemos fallar con 3 de cada 10.

 

La historia clínica requiere tiempo y sabemos que de ello dependerá el éxito o
fracaso del tratamiento, todo el tiempo invertido en entender qué pasa y lo más
importante, conoceros, conocer quién tenemos delante creemos que es lo mejor que
podemos hacer por vosotros como fisioterapeutas.